Casa 7A
Villeta, Colombia
La Casa 7A es una vivienda de campo ubicada en las cercanías de Villeta, en un lote de fuerte pendiente que desciende desde la cima de una colina hacia la quebrada El Cojo. El clima cálido seco y la topografía pronunciada definen las condiciones esenciales del proyecto: una casa abierta al paisaje, pero capaz de cerrarse completamente cuando no está en uso.
La propuesta se construye a partir de dos elementos fundamentales de la arquitectura: la cubierta y el patio. Una gran cubierta horizontal organiza el proyecto, protege del sol y la lluvia, y enmarca las visuales lejanas hacia las montañas. Bajo ella, la casa se compone como una secuencia de llenos y vacíos que alternan relaciones cercanas y lejanas: patios íntimos y aperturas amplias hacia el paisaje.
El acceso, intencionalmente contenido y angosto, incrementa la expectativa antes de revelar el interior. Al cruzar el umbral, el espacio se expande a través de un patio que enmarca la vista abierta sobre el valle. La plataforma social parece flotar entre el espejo de agua y la piscina, reforzando la presencia de los elementos naturales como protagonistas de la experiencia.
El área social se concibe como un único espacio continuo, abierto por un lado hacia las montañas y por el otro hacia el patio de acceso. Un segundo patio —un vacío en la cubierta— marca el cruce de los ejes principales (acceso–piscina y cocina–habitaciones) y actúa como centro neurálgico de la casa. Hacia un costado, la cocina y los servicios se insertan como un volumen más bajo; en el ala opuesta, las habitaciones se orientan al paisaje y se articulan mediante un tercer patio con cerramientos permeables en prefabricados de concreto y vegetación nativa.
La implantación norte–sur reduce la incidencia solar directa sobre las fachadas principales y favorece la ventilación cruzada en todos los espacios. Esta orientación permite además que la terraza y la piscina mantengan asoleación constante sin verse afectadas por la sombra del volumen principal.
La materialidad refuerza la claridad conceptual del proyecto. El concreto ocre fundido en sitio, la madera de teca y la piedra muñeca construyen una atmósfera cálida y tectónica. La lógica modular —expresada en formaletas, paneles y prefabricados— unifica estructura y detalle. Los sistemas de paneles de madera permiten abrir o cerrar completamente la vivienda, respondiendo a la condición de uso intermitente.
Las estrategias pasivas de ventilación cruzada, el manejo de aguas lluvias, el calentamiento solar para la piscina y el uso de materiales locales consolidan una arquitectura que dialoga con su entorno. La Casa 7A no busca dominar el paisaje, sino habitarlo con precisión, construyendo una experiencia donde la cubierta protege, el patio aproxima y la naturaleza define la vida cotidiana.























